Quédate: aquí sentada conmigo.
con mis ganas de vivir, mirando mis días,
con mis bromas, con mis peleas,
con mis pocas sonrisas, con mis niñerías.
Quédate: mirando de frente.
escuchando mis tonteras, ampliando mis fronteras,
acomodando mis maneras,
abrazada a mis sueños, alimentando mis ganas,
perdonando mis macanas, alegrando mis mañanas.
Quédate: te prometo sonreír más
para pelear con mis miedos,
mira, con esta pequeña sonrisa las dudas se están yendo,
nuestra historia se va construyendo.
Quédate, más tiempo.
Quédate, solo un segundo, y luego otro,
y luego otro, luego otrito más,
y así, hasta sumar al número infinito;
y ya, luego puedes quedarte otro segundo más
ya porque quieres y porque me necesitas tantito.
Quédate; mira aquí está tu regalo,
sí, no es mucho, es solo eso;
y no es costoso, pero es todo;
está frágil, por eso insisto: quédate,
ya aprendí a congelar el tiempo.